viernes, 29 de abril de 2011

Políticas de salud para el Proyecto Popular

El sábado 16 de abril fue aprobado por la Asamblea del Espacio Carta Abierta el documento que aquí presentamos:


ESPACIO CARTA ABIERTA 


                Políticas  de salud para el Proyecto Popular


   La Salud como Derecho y construcción colectiva

La salud es la capacidad de luchar contra las condiciones que limitan la vida. Lucha, elaboración, construcción, que necesita de un sujeto colectivo que reconozca en la memoria histórica su identidad y el sentido de sus sueños. Por eso un proyecto de salud sólo existe si hay un pueblo que lo construye, lo sostiene y lo defiende. Es también un derecho humano y social inalienable, y por eso es responsabilidad indelegable del Estado garantizar su ejercicio a todos los que habitan nuestro suelo.

Desde el 2003 ese sujeto está gestándose en la Argentina, convocado por iniciativas del gobierno nacional que han ido reencontrando al pueblo, vivificando su historia y el sentido que construyó en la lucha y la resistencia a lo largo del tiempo. Ese sujeto vuelve a ser protagonista de su propia vida y artífice de su futuro.

La recuperación del acceso al trabajo para millones; la posibilidad de discutir condiciones laborales; la estatización de los fondos de las AFJP y la apertura a la jubilación para otros millones de olvidados; la firme política de memoria, verdad y justicia para con los crímenes de lesa humanidad; la no menos firme negativa a reprimir las expresiones del conflicto social; la ley de democratización de los medios de comunicación audiovisuales; el matrimonio igualitario; la ley nacional de salud mental; la ley 26485 en defensa de la mujer contra la violencia de género; la recuperación de la fiesta para todos, desde el futbol hasta los carnavales pasando por la fiesta del bicentenario, la mayor de la historia argentina; la asignación universal por hijo; el no al ALCA y la clara opción por una patria latinoamericana como nunca desde los sueños de San Martín, Artigas y Bolívar, son marcas indelebles del camino recorrido. Marcas sobre las que la palabra popular ya pronunció su veredicto:
Nunca Menos

Este momento histórico desafía a pensar la política de salud como una política de integración social, que viabilice el derecho a la salud como derecho de ciudadanía y la universalidad en la atención, en sintonía con lo que el Gobierno Nacional viene construyendo en otras esferas del Estado.  

A partir de la puesta en marcha de la Asignación Universal por Hijo podemos constatar que las familias ya no llegan a los servicios de atención primaria sólo cuando el padecimiento se hace insoportable o cuando perciben su vida en riesgo, sino por permitirse desear algo más que la mera supervivencia cotidiana. Cuando el presente se vive con conciencia del mañana se abre un espacio/tiempo para cuestionar los límites que constriñen injustamente la vida.  Alcanzar a esos sectores ya no depende de la voluntad y la sobrecarga laboral de algunos trabajadores de salud: la Asignación Universal acerca hoy a los servicios de salud (y a las escuelas) a ese sector de la población hasta el momento invisibilizado y silenciado. Llegan masivamente e interpelan la práctica de estos equipos con problemas nuevos: el desafío de la gestión consiste, entonces, en  desarrollar modelos y estilos de atención coherentes y eficaces que permitan alojar estas problemáticas. 

Dar la bienvenida a cada recién nacido a una sociedad que lo espera, con su lugar previsto en la familia, en la escuela, en el Centro de Salud, en espacios de producción de la cultura, es sostenerse en el valor máximo de la defensa de la vida.


   Las políticas del sector Salud

Es notorio que ninguno de esos grandes núcleos del proyecto popular fue construido en el seno del sector salud. Aún está pendiente la tarea de alinear las políticas sectoriales en clave de dicha constelación. También por allí pasa la línea de confrontación del movimiento popular con los poderes hegemónicos del establishment neoliberal faccioso, individualizante y segregador.

Un derecho no es - no puede ser -  una mercancía. Y sin embargo la distribución de recursos en salud se encuentra dominantemente sometida a la lógica del mercado.  Una situación que en cuanto la enunciamos resulta inaceptable, y con la que  convivimos como si fuera “natural”: el mercado es el gran distribuidor del derecho a la salud y aún a la vida. La distribución actual de los recursos específicos del campo así lo indica.

En un proceso regresivo cuyo inicio puede situarse en el golpe de 1955, década tras década se ha ido transformando la estructura del gasto en Argentina en favor del sector privado y a expensas del sector público. En dinero, en camas, en recursos de todo tipo, se puede verificar cómo se ha ido privatizando la salud de los argentinos.

Los resultados de estas políticas se observan claramente si tomamos el gasto total en Salud (equivalente al 10% del Producto Bruto Interno), le sumamos el conocimiento técnico acumulado, tanto en las distintas disciplinas como en el campo socio-sanitario, y los comparamos con tasas vergonzosamente altas de mortalidad infantil, preescolar y materna, o con la alta prevalencia de tuberculosis y Chagas. Como ejemplos, bastan.

Claro que algo de esto comienza a explicarse cuando afinamos la mirada y advertimos que el 30% del gasto total - aproximadamente el 3% del PBI - lo representa el gasto en medicamentos, y sólo el 1,9 % del PBI  se invierte en salud pública gratuita.

A las cuestiones epidemiológicas se agregan viejos y nuevos problemas organizacionales, la creciente insatisfacción entre los trabajadores, una expansión tecnológica irracional, el avance de la medicalización y del negocio de los medicamentos, el deterioro de la infraestructura, los modelos formadores basados en lógicas biomédicas y la insatisfacción de la población, por sólo citar algunos de los más importantes. Un proceso de deterioro macro y micro institucional que se expresa también en la salud de los trabajadores de la salud.

Hoy tenemos un sistema de salud fragmentado, que se sigue subdividiendo al interior de sí mismo. Y si hay algo que anhelan quienes ostentan en el mercado una posición dominante, es esa fragmentación: que no haya sino individuos aislados (“pacientes” o “clientes”) en el otro extremo de la cadena, no hace sino potenciar su poder. 

La profundización de este modelo reserva para el Estado un rol “reparador”: el de subsidiar la demanda. Esto significa moderar sus consecuencias más intolerables, inyectando recursos públicos que conviertan a los sectores carentes de recursos propios, en clientes del sector privado.  

No podríamos completar este breve panorama sin señalar un componente decisivo para el análisis: en el sistema en su conjunto coexisten la sobreoferta de prestaciones, el sobre equipamiento en muchos aspectos, con gravísimas situaciones de inequidad y exclusión. Es necesario remarcarlo: no se trata de escasez de recursos. Se trata de la combinación perversa entre la sobreabundancia de muchos de ellos y la enorme inequidad en su distribución. Situación que coloca la cuestión claramente en el terreno político.


   ¿Cómo redistribuir esos recursos?

Predominan hoy  propuestas que, con un discurso “progresista”, asignan al sector público las prestaciones de la Atención Primaria de Salud dejando la alta tecnología en manos del sector privado. Un juego que implica que las prácticas rentables queden en manos privadas y las que no, sea el Estado quien las cubra o las financie de modo de devenir rentables para los prestadores privados. Es lo que se proponen los seguros de salud. Como se ha dicho muchas veces, si hay algo seguro en los seguros de salud es el flujo de recursos públicos y de la seguridad social al sector privado. En esto consiste el rol subsidiario del Estado.

 La propuesta de salud para el proyecto popular es recuperar el rol del Estado como un único rector y un prestador crecientemente dominante, que coloque al sector público en el centro y haga jugar a los otros sectores y sub - sectores a su alrededor. Mediante su intervención decisiva el sector público deberá operar como el gran organizador del sistema.  

Recuperar ese rol permite marchar hacia un sistema integrado, cuyo principio guía y eje articulador de las políticas a implementar, sea la universalidad del derecho a la salud. 

Esta noción de universalidad se contrapone con las reiteradas propuestas de políticas focalizadas caracterizadas por el subsidio a la demanda, cobertura restringida, asignación normativa de las prestaciones (que confieren un rol pasivo a trabajadores y beneficiarios), medicalización y naturalización de la pobreza. Dichas propuestas son la corporización de programas pensados con una lógica liberal, de Estado conservador y mínimo. Programas que no garantizan la salud como un derecho de ciudadanía, sino que se despliegan como acciones tutelares sobre las clases populares.
El Sistema Público de Salud del Proyecto Popular no se dirigirá ni a clientes ni a tutelados, sino a titulares de derechos,  será por lo tanto de acceso universal y gratuito.

Modificar esta ecuación no será posible sin recobrar la soberanía en el financiamiento del sector: será necesario que dependa fundamentalmente del financiamiento público a través de rentas generales, y no de programas de financiamiento internacional sujetos a cláusulas de implementación que aumentan la fragmentación y la competencia, amén de la deuda externa.

Es fundamental que la asignación de recursos sea definida en razón de las necesidades a cubrir. Esa evaluación requiere de un sólido sistema de información de base poblacional, y de su uso y discusión en Consejos de Salud territoriales que nucleen comunidades, trabajadores de salud y funcionarios.  

Los  mecanismos de flujo de los “ingresos propios” deberán por lo tanto estar desvinculados de la prestación y del efector que los origina. Como se ha demostrado a lo largo de estos años, no será la competencia la que logre calidad en las prestaciones - como lo proponen los programas financiados y diseñados por el Banco Mundial - sino el sujetar la práctica de los equipos de salud a las necesidades y la participación popular. Lejos de las hojas de ruta de las tecnocracias internacionales,  así lo implementan día a día tantos trabajadores y comunidades barriales en cientos de experiencias de resistencia a lo largo del país. Que hoy necesitan encontrarse en un Estado construido, también, desde ellas.

La noción de Universalidad incluye atender a la singularidad: la salud se construye para todos, cuando las prácticas pueden llegar a la medida de la necesidad de cada uno. No cuando las prestaciones sólo se ofrecen a quienes tienen menos dificultades para tomarlas.  Las sociedades con mejores indicadores de salud no son las más ricas, sino las más equitativas.  La salud es una construcción colectiva, y esta noción, tan esencial en los pueblos originarios de este continente como entre los inmigrantes que formaban mutualidades para apoyar solidariamente a sus enfermos, no ha logrado ser arrasada a pesar de todos los empeños del aluvión neoliberal. 

También los trabajadores de la salud, que enfrentan cotidianamente situaciones que son verdaderos frentes de combate, logran transformar rutinas de medicalización en procesos de construcción de ciudadanía. Será necesario entonces cuidar, aprovechar y potenciar  los espacios de autonomía, resistencia y creatividad que se generan en las instituciones de salud, avanzando hacia procesos de gestión genuinamente democráticos.

La atención universal en salud requiere asegurar una infraestructura de servicios a escala de la población, asignando a los trabajadores del sector responsabilidad por un sector nominal/territorial de esa población, y a la vez diseñar y establecer mecanismos de democracia directa, de modo que la comunidad pueda participar activamente en el diseño, implementación y evaluación de las políticas sociales en el territorio. Los Consejos Comunitarios en interrelación permanente con Mesas de Gestión interagencial (centrales, regionales y locales) en todo el territorio nacional,  como instancias nucleares de construcción y monitoreo de las políticas sociales, implican comprometer en la planificación local integral a los sectores de salud, desarrollo social, educación, cultura, comunicación, justicia, seguridad, trabajo, política ambiental, vivienda y urbanismo.

Este enfoque demanda estrategias de abordaje apoyadas en los criterios de Clínica Ampliada, herramienta celular de política pública, que está compuesta por las siguientes condiciones mínimas: 
a)   Las estrategias deben ser singularizadas, siendo los protocolos generales sólo un marco recreado cada vez, de acuerdo al diagnóstico situacional de recursos y la construcción interdisciplinaria de problemas.  Cuando usamos la noción de Universalidad en salud, esto incluye atender a la singularidad. Es preciso reafirmar que hay salud para todos, cuando las prácticas se dirigen a la necesidad de cada uno.  
b)   Deben abarcar las dimensiones subjetivo-social, biológica y cultural, evitando reduccionismos y hegemonías de cualquier índole. 
c)   Todos los recursos, materiales, sociales, institucionales, subjetivos, familiares y comunitarios, deben disponerse en función de la estrategia surgida del encuentro entre el ciudadano afectado y un equipo interdisciplinario responsable. 
d)   Dicha estrategia debe orientarse siempre hacia la producción de salud e inclusión, íntimamente vinculada al desarrollo de lazos sociales, la autonomía responsable y el protagonismo del sujeto en su propio devenir.

    La fragmentación de las políticas públicas, sostenida por una organización estatal anacrónica y funcional al statu quo, y la burocratización de las prácticas cotidianas en las diversas agencias del Estado, son obstáculos macro y micro que actúan de modo sinérgico y deben ir siendo superados para la  ampliación efectiva del ejercicio del derecho a la salud.

Si se opta  por  reconstruir  el valor de la salud como bien público, se impone revisar los mecanismos  jurídico – administrativos, alineando en ese sentido los mecanismos de gestión y  la organización de los procesos de trabajo.  Estos deben hacer base, como se dijo, en una población territorialmente definida, garantizando a esta población mecanismos de participación  directa en la gestión. 

Pero nada de esto será posible sin actores comprometidos con esos proyectos. Compromiso que obliga a revisar no sólo los modelos de gestión político – clínica que encuadran a los servicios de salud, sino a analizar  las formas contractuales que los enmarcan. Por lo tanto requiere por parte del Estado la jerarquización de los trabajadores, la eliminación de formas perversas de contratación y de precarización laboral, espacios de capacitación en servicio, gestión democrática, desarrollo de una estrategia comunicacional que legitime la salud como parte de una cultura pública, y la ampliación decisiva de la masa crítica de recursos humanos en el Estado, reorientando financiamiento hacia el Primer Nivel de atención.

Si se quiere impulsar y garantizar una planificación estratégica acorde a los objetivos planteados, la intervención del Estado Nacional a través del Ministerio de Salud resulta decisiva. La posibilidad de establecer convenios entre el Estado Nacional y las diferentes jurisdicciones, brinda una herramienta fundamental para hacer viable el necesario proceso de transformación.


   Rol Rector y Regulador del Estado

Si se preguntara hoy a cualquier habitante cómo funciona el sistema de salud en nuestro país, las respuestas variarían según el nivel de ingresos del entrevistado.

Los sectores carenciados o pobres nos hablarían sobre el hospital y en algunos casos sobre la “salita” del barrio y describirían las vicisitudes para acceder al lugar de atención, las demoras una vez instalados en el establecimiento y los problemas para acceder a los medicamentos y los estudios complementarios.

Los sectores de clase media de ingresos medios y bajos, hablarían del hospital público y en algunos casos de las obras sociales. Sobre el hospital confirmarían las dificultades para conseguir un turno, dirían que a veces  el profesional no asiste o llega tarde, que faltan equipos o que no funcionan, que la comida del internado es poca y fea. O que la limpieza deja mucho que desear, la ropa blanca y frazadas faltan o están en mal estado o que hace frío o calor, que las instalaciones están deterioradas y con poco mantenimiento.  

De las obras sociales es probable que nos digan que para atenderse tuvieron que hacer muchos trámites administrativos, que en la cartilla no están los profesionales y las instituciones que elegirían, que para los medicamentos y los estudios tienen que pagar un bono o un porcentaje, y que cuando las cosas se complican buscan algún contacto en el mejor hospital público de la ciudad, porque “los mejores doctores” están allí.

Y los sectores de mayores ingresos combinarían sus experiencias entre las obras sociales y las empresas de medicina prepaga y relatarían que pagando un adicional no hacen trámites administrativos, tienen los mejores establecimientos privados, los mejores profesionales, el equipamiento de última generación, y que siempre salen de la consulta con algún medicamento o estudio de alta complejidad. Que pagarán, dado que es por la salud, asegurándose además condiciones de confort en caso de internación. No obstante lo cual, en caso de urgencia es probable que en primera instancia, en muchos casos única, recurran a la guardia del hospital público.

El relato variará en matices si la persona vive en un gran centro urbano, en una pequeña ciudad, o en el norte, centro o sur del país.

Si la consulta se hiciera a las personas que trabajan en el sistema de salud, es probable que lo que expresen esté vinculado al subsector donde realicen sus actividades. Sería en muchos casos una combinación de opiniones dado que lo más frecuente, en especial en médicos y enfermeras, es que durante la mañana realicen labores en el hospital público, y por la tarde en clínicas o consultorios privados.

Por último, los encargados de conducir el sistema hablarían de la atomización producto de una organización federal con 24 jurisdicciones heterogéneas, de una autoridad nacional con escasas atribuciones y poder de decisión; dirían que muchos municipios cumplen activos roles en la provisión del servicio y describirían un sistema diferenciado según la fuente de financiamiento en tres subsectores: público, de la seguridad social y privado.

Estas diferentes miradas ayudan a visualizar un modelo fragmentado y mixto, en el que coexisten prácticas asistenciales y de gestión de salud pública y gratuita, con sistemas de seguridad social y prácticas de mercado.

Cuando se analizan los mercados de salud, se visualiza que en ellos rigen la selección adversa, la inelasticidad de la demanda, la información no sólo imperfecta sino fuertemente inducida, y la determinación de la demanda por parte de la oferta. Enormes beneficios para unos  e inequidad en el acceso y la calidad de la atención son su consecuencia inevitable.

Durante más de 60 años se fue conformando en la Argentina un modelo asistencial a partir de las organizaciones sindicales por rama de actividad o lugar de trabajo, que conformaron el subsector de obras sociales.

A la sombra de ese modelo asistencial creció un conjunto de prestadores por lucro conformado en el subsector privado, integrado por prestadores institucionales (clínicas, sanatorios, etc) e individuales (profesionales de la salud ). En los últimos 20 años, montados en las políticas de desregulación de la economía, los seguros previsionales y de salud (obras sociales) y la importación del modelo de atención gerenciada, se incrementó significativamente el número de las entidades de medicina prepaga.

Hecha esta descripción, ¿que significa que el Estado recupere el rol de rector del conjunto del sistema de salud? Significa asumir en todo el territorio nacional el rol de garante y regulador de todas las acciones de los efectores de los distintos sectores y subsectores.

Es así, que para asegurar el derecho universal a la salud en el marco de un sistema mixto, el Estado deberá poner en marcha políticas que le permitan garantizar:

  • Óptima calidad e integralidad de la atención a la salud en los distintos niveles y sectores
  • Fiscalización y control por parte de la autoridad sanitaria, de todas las actividades con incidencia sobre la salud.
  • Un sistema de fijación de normas de calidad de los servicios de salud y los mecanismos para controlar y vigilar su cumplimiento
  • Coordinación nacional de la red de servicios de salud y los mecanismos de referencia y contrarreferencia.
  • Favorecer el mejor aprovechamiento de los recursos disponibles
  • Promover la unificación de normas y procedimientos de regulación y fiscalización en todas las jurisdicciones y sectores, con adecuaciones regionales y locales. 
  • Establecimiento de un sistema de información básica y uniforme para toda la organización sanitaria federal. 

   Política de medicamentos

El concepto mágico de que solamente los medicamentos resuelven, mitigan y/o previenen los problemas de salud de la población que los consume, subyace en el proceso de medicalización de la cultura imperante.  La comunidad en su conjunto, y los pacientes especialmente, todavía aceptan el atributo “remedio” como sinónimo natural del término medicamento.  

Los aportes que los medicamentos esenciales hicieron a la investigación básica y clínica  y a la terapéutica en los últimos 60 años, ha sido relevante. Sin embargo resulta imposible afirmar que todos los medicamentos comercializados en la actualidad muestren la misma significación sobre la salud de la población en su conjunto y/o la de los individuos que los utilizan en particular.  

Su “contribución” a la carga de morbilidad, a la aparición de efectos adversos graves (causando nada menos que el 10% de ingresos hospitalarios) y al error en medicina, tiene escasa difusión en el sistema, la población  y los propios consumidores de fármacos.   

Detrás de este imaginario colectivo, se esconden intereses contradictorios que rodean al “remedio” y que acompañan al hombre como sujeto histórico.

Desregulación de precios, sobreprecios según pagador,  propiedad intelectual y patentes por sobre la potestad del Estado en materia de Salud Pública, ganancias de la producción y distribución divorciadas del costo, e incentivos económicos (antiéticos) ofrecidos a todos los actores por parte de la industria farmacéutica, aparecen como antagónicos con los derechos del paciente y  la necesidad sanitaria real de la población. 

El registro de medicamentos de escaso o nulo valor terapéutico, la invención de enfermedades o la conversión de síntomas o factores de riesgo en “patologías”, la financiación acrítica de medicamentos por parte del Estado y la Seguridad Social – principales compradores junto a los pacientes - sumado al escaso interés para el desarrollo de fármacos destinados a las enfermedades “olvidadas” y las de la pobreza agravan este escenario impuesto por el mercado y representan un desafío para la construcción y gestión de una política de medicamentos que privilegie los intereses del paciente y los de la Salud Pública.

Argentina muestra una población de 15.000.000 de personas con accesibilidad a servicios de salud y medicamentos dependiente del sector público. A su vez, muchos ciudadanos acceden a medicamentos innecesarios, riesgosos o inútiles financiados por si mismos, una obra social, una prepaga e incluso un subsidio estatal.   

Precio divorciado del costo, inequidad, ineficiencia, uso irracional y marketing marcan el escenario.
Si la Salud es un derecho, el medicamento es un bien social cuya accesibilidad debe estar garantizada por el Estado. 

La política nacional de medicamentos oficial, según el marco regulatorio vigente y algunas acciones gubernamentales entre 2003 - 2011, muestra normas favorecedoras del rol rector y regulador  del Estado nacional, con medidas que promovieron la financiación selectiva de medicamentos según su valor terapéutico, la gestión obligada de información epidemiológica para las Obras Sociales Nacionales destinada a tipificar la demanda de medicamentos, el registro obligatorio de prestadores farmacéuticos y  el registro nacional de droguerias y distribuidoras de medicamentos, destinada a transparentar el mercado e identificar sus actores naturales y sus incumbencias.

El propio Programa Remediar, cuestionado por su financiamiento externo, sus condicionalidades de origen a favor de los laboratorios privados y su disímil gestión a lo largo del periodo, se ha mostrado como una estrategia con impacto en el primer nivel de atención, incorporando capacitación y promoción del uso racional de medicamentos a los centros de atención primaria.

Sin embargo, debemos señalar que el rol promotor de políticas de regulación  activas  con fiscalización y control del propio Estado ha resultado pobre. Tampoco se ha verificado un plan estratégico de contenido sanitario que articule y potencie la capacidad del Estado para dirimir intereses en permanente conflicto. 

El desempeño de ANMAT prácticamente limitado al registro de especialidades medicinales, la incapacidad manifiesta de la Superintendencia de Servicios de Salud de pautar y controlar la gestión de prestaciones farmacéuticas de las Obras Sociales Nacionales, el financiamiento de medicamentos de alto costo no ajustado a criterios científicos y sin discusión del precio por parte de la Administración de Programas Especiales y la falta de transparencia para la gestión de subsidios y reintegros, muestra la  necesidad perentoria de que desde el Ministerio de Salud de la Nación se coordinen junto a sus organismos descentralizados acciones y políticas indispensables.

Los contratos más importantes de las obras sociales provinciales y la medicina prepaga han asumido el modelo PAMI- INDUSTRIA. Este acuerdo de los laboratorios con el PAMI, inaugurado en los 90´y perfeccionado  en los últimos años, nos muestra como el PAMI  transfiere a las cámaras empresariales la gestión del contrato de prestaciones farmacéuticas más importante de Latinoamérica. 

El modelo de convenio está caracterizado por: subsidios a la oferta, aceptación del precio sugerido por el laboratorio para millones de afiliados, cobertura de medicamentos inútiles y de beneficios no probados, cartelizacion de laboratorios con respeto a la porción de mercado, club de oferta de medicamentos oncológicos y de alto costo, transferencia al centro de autorizaciones de la industria de la auditoria del Instituto,  quiebre de la confidencialidad y la protección de datos personales de los afiliados, afectación del ejercicio profesional farmacéutico por imposibilidad de sustitución, y monopolización de la distribución de medicamentos de alto costo. 

El camino político y sanitario para enfrentar el modelo, requiere decisión política y convicción para revisar este contrato y basar las decisiones de cobertura o compra desde el Estado y la Seguridad Social privilegiando la utilidad real del medicamento, protocolizando por patología según evidencia, promoviendo controles de calidad y fiscalización de la cadena de comercialización y generando convenios entre financiadores y prestadores, con sinceramiento del precio de los medicamentos y regulación del mismo para prestaciones con cargo 100% para el Estado o las obras sociales.  

En un marco de esas características, la Producción Pública de Medicamentos (PPM)  representa un área estratégica en Salud.

La aparición de la PPM se remonta a la época de Ramón Carrillo. A partir de ahí aparecen en escena laboratorios localizados en el ámbito nacional, provincial, y aún municipal. Los hay de distinta complejidad y potencialidades, ya que surgieron para resolver problemáticas de distinta índole.

Con el objetivo de que los laboratorios de PPM adquirieran mayor protagonismo, en setiembre de 2007 se formó una Red Nacional de Laboratorios de PPM (RELAP), un proyecto surgido en los mismos laboratorios que contaba con el soporte tecnológico del INTI y de otros colectivos de origen académico, social, político, gremial, de  Ciencia y Tecnología, agrupados en la Multisectorial por la PPM. Esa red, constituida por unos 25 laboratorios,  contaba con el aval político y la coordinación de la ex Secretaría de Ciencia y Técnica y contemplaba la vinculación  con universidades nacionales y organismos de CyT, como instrumentos para articular producción de medicamentos con investigación y desarrollo, en las áreas que se considerara necesario.

Ese proyecto, fundamentado y racional, fue tomado orgánicamente por el Ministerio de Salud en su “Programa para la Producción Pública de Medicamentos, Vacunas, y Productos Médicos” (Resol. 286/ 2008) y tuvo un despegue tan prometedor como fugaz: fue desactivado a mediados de 2009, sin ninguna causa que lo justificara. 

Frente a la necesidad social del acceso a los medicamentos que muestran beneficios reales para los problemas de salud a los que están destinados, existen dos alternativas: 

   1) Abastecer de medicamentos a hospitales, centros de salud, dispensarios, bancos de drogas    del sector público, etc, a través de la compra a laboratorios locales o multinacionales, exclusivamente. 

   2) Abastecernos recurriendo a los laboratorios de PPM, según prioridades sanitarias explicitas que favorezcan la escala de producción  

Priorizar solamente la compra implica: no utilizar la capacidad instalada obstruyendo el crecimiento de un instrumento público necesario; obturar desarrollos nacionales  y regionales; quedar a merced del mercado, sean sus agentes nacionales o extranjeros; privarse de un instrumento capaz de establecer precios testigo sobre la base de costos, no hacer investigación ni desarrollo.

Por el contrario, abastecerse a través de la PPM implica: utilizar la capacidad instalada de los 38 laboratorios de PPM que hay en el país; resolver el problema de los medicamentos “huérfanos” - de probada acción terapéutica pero carentes de interés comercial para las empresas farmacéuticas; utilizar el conocimiento disponible para hacer investigación y desarrollos a través de convenios con universidades y organismos de CyT para estudios de biodisponibilidad, bioequivalencia, farmacovigilancia, síntesis de principios activos, etc.; centralizar las compras para obtener mejores precios en insumos, y coordinar la producción nacional para que los laboratorios no dejen de atender necesidades locales y regionales. 

Por otra parte, la PPM es un instrumento formidable para la negociación y para generar precios testigo sobre la base de estructuras de costos y no de mercado como en la actualidad.
Por último, con laboratorios presentes en alrededor de 10 provincias, impulsar la PPM implicaría potentes desarrollos regionales.

Finalmente, la activación de la PPM es un proyecto de características interdisciplinarias que tendría un impacto fundamental sobre el sector científico-tecnológico, hoy débil, fragmentado y de escasa utilidad social. En efecto, la articulación de proyectos con universidades y organismos de CyT conduciría a solucionar la fragmentación institucional actual, nos daría soberanía tecnológica y absorbería RRHH calificados. Todos ellos problemas estructurales que es necesario corregir para generar un verdadero sistema de Ciencia y Tecnología, del que hoy carecemos. 

Favorecer la utilización social del conocimiento y de la capacidad instalada sería profundizar el modelo resolviendo problemáticas propias, y construyendo soberanía tanto en Salud como en ciencia y tecnología.
 

En síntesis:
El Foro de Políticas Públicas de Salud de Carta Abierta, partícipe de las intensidades de este momento  histórico, comprometido con los logros políticos, sociales y económicos de un ciclo abierto en el 2003 que es menester sostener y profundizar con los nuevos y antiguos desafíos que ahora resulta posible afrontar, y frente a las oportunidades que se abren en este año electoral, ha decidido intervenir en el debate, proponiendo como  parte de la profundización del proyecto popular:
  • Un sistema de salud que garantice la equidad social, territorial, étnica y de género como base para la construcción de una ciudadanía plena, compensando cualquier diferencia inadmisible cuando de proteger la salud se trata.
  • Una política de salud basada en la recuperación de la soberanía sanitaria en términos de financiamiento, de producción de conocimiento, de inteligencia epidemiológica, de evaluación de tecnologías, de regulación democrática  y de desarrollo de una producción pública de medicamentos.  

 “Estamos de acuerdo en que el cambio es necesario y ahora (…) Si pensamos las políticas de salud en términos de construcción colectiva de dignidad, de ciudadanía, de defensa de la vida misma, e incluso de alegría o nos resignamos al papel de consumidores más o menos afortunados de productos definidos por las conveniencias de los mercaderes del momento.” Mario Testa



Foro de Políticas Públicas de Salud
Email: forodesalud.cartaabierta@gmail.com



miércoles, 12 de enero de 2011

POLÍTICAS PÚBLICAS DE SALUD - 3er. FORO

Síntesis del encuentro realizado el 18 de diciembre 2010 en la Biblioteca Nacional, Ciudad de Buenos Aires

Estuvieron presentes cerca de 130 compañeros y compañeras, entre ellos miembros de los siguientes colectivos:
Cooperativas del Programa Ingreso Social con Trabajo, Escuela Superior de Enfermería, Grupo de Políticas de Estado en Ciencia y Técnica, Grupo Piedras, Dirección de Salud Mental de la Provincia de Santa Fe, Representantes de ATE del Instituto Malbrán y de Organismos Nacionales de Salud, Grupo de Profesionales en Formación, Sociedad de Fomento del Video Alternativo (SOFOVIAL), Comisión Provincial de ATE Santa Fe, Secretaría de Salud de la Provincia de Santa Fe, Colectivo 448 de la CABA, ALAMeS, Coordinación del Espacio Carta Abierta, Grupo Promotor y Mesa de trabajo del Foro de Salud de Carta Abierta.

VOCES

En el marco del Foro de Salud de Carta Abierta, en conjunto con todas/os las/os compañeras/os y Colectivos presentes se plantearon y propusieron algunas cuestiones que a continuación resumimos. Luego de la presentación del Libro que reúne las ponencias de los Foros realizados hasta la fecha (pueden solicitarlo y/o leerlo en nuestras páginas web)[1]:


  • Con la premisa de una Salud universal, gratuita y de calidad para todos por derecho de residencia; recuperando el concepto de Soberanía Sanitaria como organizador de las decisiones acordes a las necesidades que aquí se definan, no como resultado de políticas decididas en los centros de poder mundial, asumiendo que no tenemos un actor en la defensa del derecho a la salud, resulta necesario emitir una señal clara: discutir un Sistema Nacional de Salud. El libro del Foro puso de manifiesto que hay un “sistema de saberes”, falta construir un campo de Poder. El peor escenario para el 2011 sería entrar en campaña electoral y que no se discuta las políticas de salud como acá se plantean.
  • Se propuso realizar todos los esfuerzos necesarios para seguir sumando compañeras/os en forma individual u organizados que vienen trabajando en el Sistema de Salud, no siempre visibilizados, y que trabajan y tienen coincidencia con la mayor parte de los planteos aquí resumidos.
  • Se propuso organizar una Convocatoria nacional, que reúna a miles a discutir propuestas y proyectos para ser puestas en la agenda política 2011. 
  • Implementar desde este espacio la Formación y Capacitación de Cuadros de Gestión a través de una Escuela de Gobierno en Salud.
  • Extender el Foro a otras ciudades, para así multiplicar los espacios de discusión y trabajo y crear grupos de trabajo para encarar propuestas sobre problemas concretos.
  • Aportar a la página web, hacer circular el material. Establecer una red, ir plasmando acuerdos.
  • Se estima que es una necesidad articular el sector enfermería a los demás sectores, dado el peso y la importancia que tiene.
  • Poner la cuestión de las Políticas de Salud en la agenda de todos los gobiernos. Abrir canales de participación. Que sean bienvenidas todas las organizaciones que se sumen. 
  • Apoyar la Ley Nacional de Salud Mental
  •  Se expuso acerca de rol de los Promotores de Salud en las cooperativas de trabajo, solicitando colaboración en capacitación. 
  •  Se abordó el tema de los determinantes de la salud, analizando el modelo hegemónico: de “la salud en el capitalismo” a “el capitalismo en la salud”. Esto significa que existen compromisos en la estructuración misma de los servicios de salud que actúan desde dentro del sistema y condicionan fuertemente las políticas. Papel de los créditos internacionales. Políticas basadas en los “seguros de salud”: lo único “seguro” es el drenaje de los recursos públicos al sector privado. Eso permite entender que en gobiernos que se han “desalineado” del Consenso de Washington y las políticas neo-liberales, la salud permanezca “a la derecha” de los lineamientos generales. 
  •  Los lugares estratégicos del sistema público están en su mayor parte en manos de funcionarios de escaso nivel, ligados al sector privado. Son lugares decisivos para cualquier propuesta de cambio, y por lo mismo se trata de un escenario sobre el que se puede incidir muchísimo. 
  • La lógica de funcionamiento del sistema de salud hace que buena parte de la significativa recuperación de los salarios vaya a parar a las arcas de los productores de tecnología médica: al no publicarse precios de referencia, se pagan en nuestro país enormes sobreprecios. Esos son los que permiten comprar voluntades. 
  • Existen condiciones para la elaboración de insumos técnicos para  fabricación de vacunas: hay que lograr que luego no se transfieran al sector privado para su explotación, sino que se produzcan en el sector público.
  • El eje en Ciencia y Tecnología debería articular las acciones de organismos públicos e incluso de sectores privados para el uso de toda la población.
  • Se ve con suma preocupación  avances de sectores contrarios a la política de salud como derecho. A modo de ejemplo, es el único país en el mundo que incluye vacunación contra la H1N1, de dudosa efectividad, en el calendario de vacunas; y firma convenios de fabricación con consorcios privados. Del mismo modo la extensión del Plan Nacer promueve entre los agentes de salud estímulos de productividad de espíritu mercantilista y competitivo, opuestos al establecimiento de políticas institucionales sostenidas en el compromiso ético y político con la comunidad.
    • Fortalecer el rol de regulación del Estado en salud (un Estado rector que organiza, hace jugar a los demás  sectores). Con los instrumentos legales existentes sobre todo en relación a las O. Sociales, y asumiendo la necesidad de crear nuevos instrumentos: ley de prepagas, ley nacional de financiamiento del sector público, la ley de gratuidad del sistema, paritaria nacional de salud, ley general de salud. Fortalecer la política de Recursos Humanos en salud: financiamiento por parte del Gobierno Nacional de las profesiones y perfiles críticos atada a proyectos que puedan conveniarse con las distintas jurisdicciones y que atiendan necesidades regionales. Generar la participación de los trabajadores en torno a un proyecto de salud del sector público.

    • Se planteó como imprescindible la necesidad de crear un Sujeto de las transformaciones necesarias. Sujeto que se construye en la tarea: se deben identificar problemas concretos y generar proyectos que den respuesta en políticas de salud concretas. Políticas que necesariamente serán intersectoriales. Si tomamos, por ejemplo, Chagas vemos que allí se entrecruzan salud, vivienda, migraciones, xenofobia, territorio. La producción de salud está enlazada a las políticas sociales, tanto como a la salud mental, como construcción de una subjetividad inclusiva. Es fundamental plasmar referencias capaces de aglutinar a muchos (personas, instituciones, organizaciones, grupos)  que desde distintos lugares y con distintos tiempos, vienen caminando en la misma dirección. Aceptando las diferencias, fortalecer denominadores comunes.
    • Los diferentes colectivos, movimientos sociales y otros, perciben claramente los efectos de las políticas de inclusión y sus efectos sobre su salud. La Asignación Universal es política de salud. Es necesario trascender las discusiones de sector, si no se inscribe la discusión de las políticas de salud en los movimientos sociales, “vamos a pérdida”. 

    • Política pública de medicamentos: fabricación (fortalecimiento de los laboratorios ya existentes, reconstrucción de la red y creación de más), desmercantilización  en el sector público, regulación.
    • Enhebrar desde abajo: tomar el eje Comunicación y Salud. Crear vías de comunicación y materiales a difundir.

    Lo que acaban de leer trató de registrar los núcleos centrales que allí se abordaron. Es seguramente parcial e insuficiente, y no pretende más que servir de plataforma para ser completada y profundizada por cada uno de los lectores. 

    http//www.forodesaludencartaabierta.blogspot.com
     http://www.facebook.com/profile.php?id=100000871970781#!/pages/Foro-en-Salud-Carta-Abierta/108446799174913?v=wall

    domingo, 19 de diciembre de 2010

    Apoyo a los trabajadores del Hospital Gandulfo

     HOSPITAL GANDULFO
    por el derecho a la salud

    16 de diciembre de 2010

     Las siguientes organizaciones políticas, sociales y sindicales expresamos nuestro apoyo a los trabajadores del Hospital Gandulfo en la defensa del derecho a la salud y a la continuidad del Dr. Carlos Oviedo como Director Ejecutivo del Hospital ante el pedido de renuncia que le hiciera el Ministro de Salud de la Provincia de Buenos Aires.
    Por este hospital, han pasado y destacado el modelo de gestión: El ex Presidente de la Nación Néstor Kirchner, la Presidenta de la Nación Cristina Fernández de Kirchner, la Ministra de Desarrollo Social Alicia Kirchner, el Gobernador de la Provincia de Buenos Aires Daniel Scioli, funcionarios de la salud pública de Venezuela, Brasil, Bolivia, Cuba, etc. El mismo hospital que recibió el Premio a la Excelencia en Innovaciones de Gestión en Salud, otorgada por el Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires.
    Solicitamos que se ratifique al Dr. Carlos Oviedo como Director Ejecutivo del Hospital Gandulfo de Lomas de Zamora para seguir garantizando el derecho a la salud de todos los habitantes y continuar profundizando la gestión transformadora iniciada hace cuatro años.

    Hebe de Bonafini (Asoc. Madres de Plaza de Mayo)
    CGT (Regional Lomas de Zamora)
    Corriente de Liberación e Integración Nacional (KOLINA - Lomas de Zamora)
    Martin Sabbatella  (Encuentro por la Democracia)
    Red Militante en el Proyecto Nacional
    Dante Gullo (Dip. Nacional)
    Comedor Los Pibes
    Mov. Peronista Revolucionario
    JP Descamisados
    Corriente Nac. Martín Fierro
    CNP-25
    Corriente Política 17 De Agosto
    Organización Barrial Tupac Amaru (Lomas de Zamora)
    Encuentro Nacional Popular Latinoamericano
    Mov. de Liberación Carlos Mugica
    Corriente Peronista Nacional
    Movimiento 26 de Julio (CMP)
    MTD Aníbal Verón
    Agrupación La Hora de Los Pueblos
    Partido Comunista Congreso Extraordinario
    Madres Contra el Paco
    NDM (Negros de Mierda)
    Madres de Llavallol
    Frente Transversal (Lomas de Zamora)
    Mutual Sentimient
    Mov. Nacional Comandante Andresito
    Comisión Nicolás Casullo de Medios Audiovisuales en Carta Abierta
    Cooperativa de Trabajo Liberación
    Mutual Amigos del Hospital Gandulfo
    Agrupación Movida Universitaria
    Mov. Sanitario Nacional
    Cooperativa de Trabajo Ramón Carrillo
    Comedor Comunitario Padre Mugica
    Mutual Homero Manzi
    Agrupación Peronismo del Nuevo Siglo
    Cooperativa Textil Federal Los Pibes
    Organización Voluntariado Global
    Asoc. Internacional de Refugiados Solidaridad
    Movimiento Viracocha
    Sociedad de Fomento Las Heras
    Asoc. de Empleados de Farmacia (Luis María Méndez)
    Asoc. de Trabajadores de La Industria Láctea de la República Argentina (Cristian Oliva)
    Asoc. Obreros Textiles (Claudio Pedreira)
    UTI-Pami (Juan Carlos Rosito)
    Asoc. de Empleados de La Dirección de Rentas e Inmobiliaria (Norma Encina)
    Jorge Medina (Coordinador CGT Regional Lomas De Zamora)
    Asoc. de Señaleros de Ferrocarriles Argentinos (Carlos Fernández)
    Sindicato de La Madera (Marcelo Rubio)
    UDOCBA (Roberto Freire)
    Norberto Amorin (Consejo Directivo CGT Regional)
    SOEGESLAPE (Luis Sarthou)
    Gremio Adiulza (Miguel Briscas)
    Agrupación Arturo Jauretche Alte. Brown (Lucas Arana)
    Director Gral. del Senado de la Republica Argentina (Ismael “Turco” Ale)
    Asoc. Argentina de Actores (Leonardo Napoli)
    Sec. De Derechos Humanos Sindicato Empleados de Comercio
    Dirección del Mercado de Artesanías Tradicionales Argentinas
    Sec. de Cultura de la Nación (Pablo Bonaparte)
    Carta Abierta (Carlos Girotti)
    Mov. Territorial Cacique Cambá
    Silvia Kochen (Jefa Sección de Epilepsia, Div Neurología, Hosp. "R.Mejía")
    Centro de Estudios Miguel Ángel Mozé
    Rodolfo Mederos
    Ariel Prat
    Bruno Arias
    Federico Gil Solá (Baterista de Divididos)
    Laura Ross
    Adriana Varela
    Isabel de Sebastián (Músicos por Cristina)
    Coco Silly
    Hernán Brienza
    Sandra Russo
    siguen las firmas…

    domingo, 5 de diciembre de 2010

    3er. Foro: Mirando al 2011


    Compañeras, compañeros:

    El Foro de Políticas Públicas de Salud de Carta Abierta realizará su tercer y último encuentro del año el sábado 18 de diciembre, a las 16 hs., en la sala Juan L. Ortiz de la Biblioteca Nacional.
    Esta vez, la actividad no se centrará en una mesa de expositores: queremos que nos acompañen – junto a los panelistas que participaron en los dos Foros que realizamos y a otros invitados - a hacer un balance y a brindar por lo hecho. Pero sobre todo a construir juntos el brindis por aquello que nos queda por hacer y que deberá ser  nuestro motor en este 2011 que no sólo está por comenzar sino que nos está llamando. 

    Excelente noticia: siguiendo con el objetivo de promover y profundizar la discusión acerca de la situación y perspectivas del campo de la salud, presentaremos ese día el libro que contiene las exposiciones de los dos foros realizados, a las que agregamos dos de las que se presentaron en el Foro de Salud realizado en julio en la ciudad de Santa Fé.

    Ofrecemos con este texto un instrumento de trabajo y militancia, y reafirmamos el deseo de darle a este encuentro el caracter de una conversación abierta y de un brindis por lo hecho, y también por lo mucho y bueno que queda por hacer en el año que comienza. .

    Las/los esperamos.

    Grupo promotor del Foro de Salud - Espacio Carta Abierta

    Espacio Carta Abierta Santa Fe - Foro para la elaboración de Políticas Públicas de Salud

    16 de julio de 2009

    en el Auditorio de ATE, Santa Fe

    Ponencias de:

    Dra. Débora Mónica Ferrandini
    Médica Generalista, Secretaria de Salud de la Provincia de Santa Fe

    Patricia Pereyra
    MoCaSE - Movimiento Campesino de Santiago del Estero

    Francisco Aguirre
    MoCaSE - Movimiento Campesino de Santiago del Estero





    Dra. Débora Mónica Ferrandini

    Buenos días… Yo quiero empezar agradeciendo a Carta Abierta no sólo la invitación personal que he recibido de estar integrando el panel sino fundamentalmente el haber propiciado que nos encontráramos en este espacio y el haber situado el foco de esta primera actividad en Santa Fe en el debate en relación a la salud como una construcción política, histórica, cultural; porque creo que este es un debate tremendamente urgente y muy postergado y en función de esto es que pensaba cómo introducir una modesta provocación al pensamiento, al debate, a la práctica y bueno, uno no puede salirse de los 2 o 3 núcleos delirantes que … así que seguramente solo voy a poder conseguir transmitir las preocupaciones que aquellos con quienes compartimos cotidianamente el trabajo me han escuchado repetir reiteradamente. Venía pensando que en lo que tengo de vida he tenido pocas ocasiones de vivenciar políticas nacionales en salud, en realidad en salud pública, referidas de alguna manera al bien colectivo. Y la medida política más significativa, la de mayor impacto que he visto en mi vida tomada desde un gobierno nacional, para mí es sin ninguna duda  la Asignación Universal. No tengo dudas de esto. Creo que es difícil que alguien que pueda tener algún momento de reflexión sobre salud pública pueda tener una duda respecto de esto.
    Esto creería yo. Pero les cuento: yo tengo una actividad docente de post-grado relativamente variada en los escenarios. Soy docente y docente invitada en diversos post grados en salud pública y en todos ellos he tenido ocasión de compartir este pensamiento, e incluso de producir una pregunta a los alumnos, generalmente post-graduados de campo de la salud o graduandos, en relación a cuál había sido la política en salud a nivel nacional más importante que habían visto en todas sus vidas. Y me he encontrado con la sorpresa de que en muchos de estos ámbitos se sucede el famoso y célebre mediáticamente Cri Cri o refiere a la Ley de Salud Reproductiva. Que me resulta curioso, porque ha sido interesante pero no produjo - por lo menos en el ámbito de nuestra provincia - que dejaran de vencerse las miles de píldoras para la anticoncepción de emergencia que empezamos a tener en el ámbito de la salud porque nadie las usara. O sea, politicas en lo discursivo de la formulación legal interesantes, pero que no pudieron tener ningún impacto real y la verdad que debo decir que no recuperé espontáneamente esto que me resultaba como obvio. Entonces, discúlpenme si profundizo en la obviedad y fundamento por qué me pareció la única política que en mi casi medio siglo de existencia he visto que tuviera a nivel nacional un impacto significativo.
    En realidad antes de conocer datos a nivel nacional el impacto de esta medida en el territorio provincial fue bastante objetivable, recorriendo los servicios de salud donde los trabajadores, en muchos caso, no sin cierto malestar, planteaban el aluvión, en esos términos que no pueden dejar de producirme cierta asociación con un momento muy interesante de nuestra historia, el aluvión de niños que estaban llegando a los centros de salud y la dificultad organizativa y en la práctica que esto significaba. En algún momento especialmente, se habló de un 25% de aumento de la matrícula escolar y esto también al interior de la provincia está produciendo un conflicto no menor en tanto están llegando niños que no tienen siquiera previsto un espacio físico. Y bueno, todos conocemos la enorme urgencia de responder a esto creando escuelas secundarias y buscando, reconvirtiendo espacios para poder alojar niños que espontáneamente están llegando a las escuelas.
    El tema es que estos niños y jóvenes que están llegando a instituciones estatales, teóricamente destinadas al cuidado, están llegando con problemáticas que revolucionan la práctica cotidiana. Digo revolucionan en una expresión del pleno optimismo de la voluntad, van a tener que revolucionar por que de otro modo el impacto va a perderse, digo porque estamos recibiendo en las instituciones del estado las problemáticas más duras, más complejas, aquellas que estaban debajo de la alfombra y por eso digo que esta es la medida de salud pública de mayor impacto; pero porque está generando, está encontrando a los agentes del estado, a los trabajadores del estado con la necesidad de reorganizarse, criticarse, reaprender, producir otras herramientas y está obligando al estado a vérselas con este conflicto. Y después de décadas de ver al estado desarrollar políticas para esconder la vulnerabilidad, para ocultar la marginalidad, para mirar para otro lado, para esconder la cabeza debajo de la tierra en una excelente destreza de avestruz, que esto esté produciendo el ruido, el malestar, la movilización que produce, y sí, me recuerda a esos años del aluvión. Esta tal vez pueda parecer una ilusión, no me interesa discutir demasiado cuanto de concretos son sus fundamentos, sino el empezar a ver el impacto que tiene en la posibilidad de cambiar y transformar porque evidentemente esta única medida ha producido algo que algunos compañeros rosarinos, muy jóvenes, suelen decir acerca de la práctica en Atención primaria de la Salud. Estoy hablando de Fernando Brignoni y Matías Vidal, que suelen decir que nuestra práctica tiene que ver con hacer visible lo invisible. Bueno, no conozco otra medida, otra política que haya hecho visible lo invisible con la magnitud que lo ha hecho esta. Creo que no es la única medida que está produciendo este impacto. Las políticas no son aisladas ni se reducen ni operan sobre un único factor,  porque son producidas socialmente. Y a la vez que se produce esta ley, con la legitimidad que ha logrado y los conflictos que está suscitando, se producen otras que también apuntan en el mismo sentido, y que no puedo dejar de reconocer como de un amplio impacto en la salud pública.
    Ayer desarrollaba este argumento con un sparring intelectual cotidiano que tengo que es mi madre, que con sus 86 años le interesa mucho discutir, no le interesa otra cosa en la vida que discutir política, y entonces yo desarrollaba este argumento y ella decía “No, No, pero es de mucho mayor impacto- claro le agarró la cosa corporativa-.la reestatización de las AFJP y la política provisional, eso tiene más impacto en la salud pública, porque los viejos y los abuelos…” Sí, sí, claro, esto no había entrado. Pero en realidad hay una cuestión en relación a esta medida, al planteo y a la discusión respecto de la soberanía sobre las reservas, sobre el banco central, sobre el financiamiento, que están remitiendo a un concepto que creo, creí en algún momento absolutamente pulverizado y destinado a una muerte eterna. Evidentemente nada llega a ese lugar y la historia se trata de permanentes primaveras y resurrecciones: es la noción de Estado. Y creo que esto de alguna manera está apareciendo con una enorme potencia, la posibilidad de pensar el bien colectivo y de pensar que el bien colectivo, la salud entre otros bienes es colectiva y no puede estar siendo usufructuada individualmente. Y puedo agendar en este momento esta sorpresiva y entusiasmante producción que ha sido para nuestra sociedad la ley del matrimonio igualitario. Discúlpenme la autorreferencia, pero en realidad una de las pocas cosas que me molestó del debate en el senado era tanta cosa autorreferencial. Pero después pensaba ¿cómo no referir a nuestras singularidades cuando estamos discutiendo el bien colectivo? Y voy a esto autorreferencial porque digo: si puedo dar un ejemplo de una ley que no puedo decir que pudiera garantizar un derecho que yo consumiera individualmente es esta. Porque no soy homosexual pero fundamentalmente jamás me casaría, yo nunca necesité ni creo que voy a necesitar el matrimonio. Entonces me parecía algo absolutamente ajeno a mis necesidades singulares, a mis posibilidades de consumo individual, sin embargo estoy enormemente feliz desde las 4 de la mañana, porque ahí estaba cuando se produce la votación, ahí estaba adelante del televisor, de pertenecer a una sociedad capaz de agendar toda singularidad en un proyecto colectivo, de darle espacio a la diversidad en un proyecto colectivo y también creo que esta es una noción de estado que estamos construyendo y que tiene que ver no sólo con resurrecciones sino también con los aprendizajes, los aprendizajes históricos que capitalizan que no podamos hablar de un estado continente de las necesidades colectivas, respondedor a las singularidades, sin intensos y amplios dispositivos de control de este estado que garantizaría por ejemplo el pleno ejercicio de la ley de medios, que permitiera que la diversidad de voces generaran en la opinión pública la posibilidad de discutir los temas desde diferentes perspectivas y que cada actor con un discurso significativo tuviera un lugar para llegar a todos y propiciar que todos alberguemos y demos la bienvenida al conflicto como un modo de crecer y de fortalecernos. Que pudiéramos pensar esto que nos ha enseñado la biología: la enorme necesidad que tenemos de la diversidad, para vivir necesitamos de la diversidad, entonces contar con la posibilidad de bienvenir las diferencias, de empezar a valorarlas y a connotarlas como parte de la riqueza de nuestra sociedad, que se esté planteando en este momento la enorme riqueza que tenemos en arreglos familiares, en lo que entendemos como familia y lo que esto significa como recurso de salud, tiene un enorme impacto en salud pública y es impensable sin multiplicidad de medios que le den lugar a estos discursos y que podamos desde esa multiplicidad criticar, remoblar, modular las acciones del estado, controlar a los actores que intervienen en lo que el estado produce, controlar incluso a los gobiernos, es un momento por demás interesante. Yo creo que estamos asistiendo y protagonizando y construyendo  un proceso emancipatorio en todos estos niveles de lo cultural, lo económico, de lo político y fundamentalmente del pensamiento y la construcción de subjetividad.
    De todas maneras me impacta y celebro esta iniciativa de Carta Abierta de convocar un foro en este momento en relación con la discusión de políticas en salud, porque es curioso que todas estas medidas de gran impacto en la salud pública que he mencionado no rozan al sector salud. El sector salud está postergadísimo en relación a este proceso emancipatorio. Las políticas nacionales en salud están en un franco retroceso a la pérdida y a la hipoteca de esta emancipación. No más analizar las fuentes de financiamiento que son aquellas por las cuales un Ministerio de Salud de la Nación puede generar control y poder y hegemonía sobre las provincias, para reconocer que lo que está dándose como política del sector en este momento, el financiamiento es fundamentalmente externo, profundizando deuda externa y lo que es peor incorporando las premisas que para garantizar el financiamiento, en los métodos de transacción y hasta en las prácticas más micro instala el Banco mundial o su conjunto de expertos, pero todos ellos comprometidos con los mismos intereses y me parece que esto está sucediendo sin que la comunidad que celebra y sostiene y produce todo este proyecto emancipatorio tenga noción de que esto esté sucediendo. Y no sólo la opinión pública no tiene noción de esto sino que tampoco lo tenemos en una gran mayoría los propios trabajadores de salud, que estamos hirviéndonos en la olla como le pasó a la rana sin entender qué está ocurriendo, de que somos en alguna medida, no sé si cómplices porque la complicidad requiere del ejercicio de la voluntad, pero sí rehenes o esclavos inconscientes. Quiero ser precisa y profundizar en esto (todo el mundo sabe que yo dejo de hablar cuando me paran así que, no sé, la organización tiene esa responsabilidad…)
    Bien, pero creo que hay valores en cada práctica cotidiana, en cada mínima práctica y gesto singular que llevan adelante los trabajadores del sector.
    Y antes de que los movimientos comprometidos con las causas nacionales y populares se den cuenta de lo que está en juego en la práctica en salud, se ha dado cuenta el interés financiero internacional y ha desarrollado mecanismos que en este momento el Ministerio de Salud de la Nación recomienda, introduce, y ahoga a las provincias para que acepten sin que se hayan escuchado voces críticas en relación con esto. Quiero decir, planes como el Nacer, como la propia esencia del Plan Federal que está en curso, los planes para expandir el Nacer a todos los rangos etáreos, profundizan y han sofisticado de los 90 hasta ahora la intervención de modo que el financiamiento está sujeto al control sobre cada fragmento porque tienen una esencia tremendamente controladora y taylorista de la práctica de los trabajadores. Son planes que tienen como objetivo fundamental quebrar la autonomía y quebrar la noción de lo colectivo.
    Hay una enorme estrategia muy bien pensada para convertir la salud precisamente en un campo donde el objeto es el consumo individual, romper la idea de lo colectivo.
    Hacer esto en Salud Pública requiere de mucha inteligencia porque desde el sentido común - y así lo podemos ver en la cultura de todos los pueblos originarios - la salud es un bien colectivo, convertirla en una noción individual… Y en nuestras raíces el origen de la salud pública, en nuestro propio país, es el origen de la mutualidad, de los inmigrantes ayudándose entre sí y de los trabajadores ayudándose entre sí, romper esa idea de lo colectivo requiere de una enorme intervención que tiene millones y millones de financiamiento internacional. Que obviamente vamos a pagar porque es todo deuda externa. No hay ni una sola voz, suficientemente significativa que pueda llamar la atención sobre esto y me parece que en un momento en el que estamos recuperando soberanía y estamos construyendo Estado, este país que tuvo su primer Ministro de Salud cuando el gobierno fue del pueblo, esta provincia que tuvo un Ministerio de Salud antes que tuviéramos un Ministerio de Salud a nivel nacional, tiene por delante el enorme desafío de esta emancipación del sector salud, de poder recuperar la salud para la comunidad y creo que los trabajadores tenemos mucho que ver con esto en la responsabilidad de revisar cada práctica y cada valor implícito en cada gesto singular.

    Patricia Pereyra - Francisco Aguirre

    Patricia Pereyra  
    MoCaSe (Movimiento Campesino de Santiago del Estero)

    Bueno, primeramente buen día a todos, como bien ha dicho el compañero aquí, soy integrante del movimiento campesino de Santiago del Estero y del Movimiento Nacional Campesino Indígena, bueno hoy nos toca otra tarea más que es como nosotros lo llamamos difundir y  compartir nuestras luchas, nuestras experiencias en territorio. Nosotros somos nacidos y criados desde monte adentro , estamos como organización no solamente en la lucha por la salud sino por la tierra, el territorio, el agua y la educación, la salud, en donde bueno, nuestra lucha viene primeramente en defensa de nuestro territorio y creemos que si no tenemos salud no podemos tener también  nuestra tierra y nuestra tierra si no tenemos salud.
    Básicamente lo que nosotros venimos a compartir es la experiencia que vamos llevando como organización, como campesinos indígenas, y también la inquietud y la ... por qué nos organizamos en el área de salud como en tantas otras áreas, es por la necesidad de la salud y de que realmente no tenemos garantizado como campesinos el acceso a la salud. Nosotros vivimos a 50- 60 km de los pueblos donde hay un hospital público, en el campo muchas veces no tenemos salas o si hay, hay una por cada territorio, tampoco los agentes sanitarios hacen el recorrido que deberían hacer ¿no? Básicamente por eso nosotros nos hemos visto en la necesidad de organizarse, pelear por nuestros derechos ¿no? Muchas veces nosotros cuando vamos hacia los hospitales, llegamos a los hospitales, porque llegamos tarde no somos atendidos. Hay que estar a las 6 de la mañana para recibir un turno, los turnos son 3, 4 nada más. Y nosotros, también hay que ver los días que hay que enfermarse porque hay un cierto día para no enfermarse, y cómo garantizamos las enfermedades graves. Realmente, capaz ustedes van a decir que estamos locos pero no, realmente no somos ningunos locos sino que lo que pasa, lo que estamos viviendo, lo que estamos pasando, es totalmente cierto y los medios de comunicación están tapando todo y lo que realmente hoy por hoy más que nada lo mejor es para nosotros salir y difundir lo que es ¿no?
    Realmente lo que no se sabe, lo que no sale en la televisión, lo que no sale en las radios, básicamente eso. Y también para garantizar los primeros auxilios. Nosotros empezamos en el año 2005 como a incentivarnos más en el tema de salud y que es algo urgente y necesario. Empezamos por los derechos que tenemos como personas, como ciudadanos, como campesinos y como cualquier otra persona de ser atendidos en todos los lugares y ciertamente tener las necesidades que uno necesita ¿no? Después empezamos con el rescatar nuestros saberes ancestrales porque como saben este sistema nos está haciendo perder todos nuestros saberes, todas nuestras medicinas cotidianas que nuestros ancestros, nuestros abuelos y tatarabuelos, nuestros indígenas se curaban con yuyos medicinales, con grasas de bichos del monte, bueno, fuimos empezando, cada abuelo tiene un saber y ese saber poder difundir, que no quede solo para uno sino que quede entre todos y eso para nosotros es algo muy rico de poder construir ese saber, recuperar los saberes que tradicionalmente los tenemos como guardados. También pensando más allá en el futuro de nuestros hijos, de nuestros nietos, que se vendrán después. Como ustedes lo ven nosotros somos muy jóvenes, la organización nació y ahora tiene veinte años y bueno, seguimos multiplicando la lucha, seguimos multiplicando la esperanza y la libertad, porque realmente creemos que al estar organizados se puede todo, como dice el dicho la unión hace la fuerza. Nosotros en el campo como organización estamos teniendo botiquines comunitarios con hierbas medicinales, con gasas, hay cosas que sí vamos hacia los hospitales pero no nos quieren dar, como personas si no vamos como organización unos 3, 4 y mostramos quienes somos y por qué vamos y por qué estamos ahí ¿no? Para que realmente los hospitales nos den bola porque si no realmente no nos dan bola y… este ... lo que nosotros realmente le ponemos en la mesa es esto y que sepan que nosotros estamos organizados que estamos de pie, que existimos, y que somos una sociedad que buscamos la dignidad, el reconocimiento, y también nosotros creemos que no es solamente el hospital, la sala, la enfermedad, sino que nosotros vemos la salud también produciendo nuestros alimentos, nuestra fábrica de dulces, nuestra fábrica de quesos, que eso también lo tenemos como salud y que es para nosotros realmente algo muy interesante, muy importante de poder crear nuestras fuentes de alimentos y también de estar parándonos frente a las topadoras que nos vienen a atropellar a voltear nuestro bosque, nuestros ranchos, nuestros propios animales. Para nosotros toda esta lucha es salud. Francamente sí, para nosotros es algo, bueno, creemos que estar organizados y vemos la posibilidad de darle una posible solución a los problemas es estar organizados y realmente el campesino hoy por hoy se está sacando la venda de los ojos porque nos estaban vendado los ojos, no querían que hablemos, no querían que demos nuestras caras y hoy por hoy el campesinado, no sólo el campesino sino al nivel de la ciudad los barrios de la periferia que son campesinos y por ser desalojados y por gentes que dicen ser dueños de nuestros territorios han sido desalojados y hoy por hoy están en las villas miserias recolectando basura y que creemos que esa no es la salud ¿no? La salud es otra cosa y queremos el futuro para nuestros hijos… Eso.


    Francisco Aguirre
    MoCaSe (Movimiento Campesino de Santiago del Estero)

    Si… Yo también soy integrante del movimiento de Santiago, como ya les ha comentado la compañera Patricia, estamos luchando por el tema salud, contaminación del agua, las fumigaciones que tenemos en el campo.
    No podemos aprovechar nuestros alimentos como años anteriores, sanos, ahora no podemos aprovechar nada, estamos rodeados de soja, rodeados las casas, las escuelas, los pueblos, rodeados de soja, todos sembrados, donde todo está contaminado.
    También para contarles un poco, nosotros dentro del movimiento tenemos la escuela de agroecología, somos integrantes de la escuela, y dentro de eso estamos dando charlas sobre salud a nuestros compañeros. Venimos trabajando con compañeros de La Plata, compañeros de Buenos Aires, sobre salud y así venimos trabajando desde hace 5 años, que venimos haciendo dos encuentros por año, lo hacemos en mayo y en octubre. Y hacemos todas las planificaciones nosotros… Somos más compañeros del área de salud somos más compañeros….
    Y es eso un poco lo que está pasando en Santiago sobre la salud, que tenemos mala atención en el hospital, en las salas que tenemos pocas cerca de los pueblos, que no nos quieren atender. A veces nos enfermamos de noche y la sala está cerrada y le buscan al Dr. y no quiere atender porque no es hora de atención y a veces le decimos Y sino tenemos horario para enfermarnos... y nos tiene que atender, y así pasa que no nos quiere atender y tenemos que volver a nuestras casas como fuimos, sin atención, y en el hospital lo mismo, tenemos 50- 60 km para ir a sacar un turno al hospital tenemos que ir muy temprano y son 4-5 turnos los que nos dan y a veces no alcanzamos, y le decimos para que nos atiendan y no nos quieren atender, a veces no nos quieren dar remedios, tenemos discriminación, porque somos del MoCaSe algunos no tenemos atención.
    Y hay muchos problemas de las fumigaciones también, donde fumigan por arriba de las casas, las escuelas, veneno que nos tiran y nos salen manchas en el cuerpo y eso todo lo están tapando en el hospital, todo lo tapan. Dicen que es otra enfermedad y no dicen que es el veneno. Donde estamos perdiendo, en el campo tenemos muchos problemas de salud y también así, en la producción de animales no podemos producir porque por el sembrado, a la vuelta tenemos nuestro pedazo de tierra donde tenemos que tener nuestros animales.
    Donde nos contaminan también el agua, los animales consumen el agua contaminada y mueren... tenemos muchos problemas de estos en Santiago. Santiago era una provincia de monte y ahora está quedando un desierto. Ahora estamos quedando una Villa Miseria, como decía recién la compañera, nos sacan del campo y nos llevan a la ciudad, nos dejan a la orilla, a veces te dan una casa humilde en el pueblo y después a arreglarte en el trabajo, no es lo mismo estar en tu posición trabajando en tu tierra, tengas donde vivir y llevándote a la ciudad te dejan ahí y arreglártelas, trabajas, tienes trabajo, sino aguántatelas.


    Patricia
     
    Por ahí para agregar al tema fumigaciones, nosotros tenemos compañeros mujeres que han abortado, niños con mal formación, muertes de jóvenes, niños por las fumigaciones, donde en Santiago del Estero y en Córdoba está prohibido el dos cuatro D, y que realmente no lo cumplen, están mandando las fumigaciones, así, como vos estás comiendo en el patio y no podes comer tranquilo porque ya te pasó un avión fumigando por encima. Eso realmente es muy muy doloroso para nosotros perder un niño o perder una compañera, un hermano más, porque nosotros nos consideramos realmente una familia y nosotros desde hace años venimos denunciando estas fumigaciones y bueno... no. Como verán también los gobiernos están prendidos en esto y traen empresas internacionales y multinacionales que se vienen a ganar la plata en nuestro territorio para llevar la cosecha a otros países y que se llevan todas nuestras riquezas, se matan toda nuestra biodiversidad, toda nuestra madre tierra porque nosotros realmente a la tierra la queremos como si fuera nuestra madre, porque somos nacidos en ella y criados en ella y de ella sacamos toda nuestra producción, nuestro pan, nuestro alimento para nosotros realmente estar conviviendo con nuestra madre tierra es algo sagrado y nosotros para poder tocar una planta realmente nos ponemos de rodillas y le pedimos disculpas a la tierra que vamos a cortar la planta que vamos a lastimar un pedacito de su cuerpo. Para nosotros es algo muy duro pero bueno seguimos poniendo el pecho a las balas así también tenemos compañeros muertos por defender la tierra, son baleados por estar al frente de una topadora y decir basta. Porque nos paramos al frente de los paramilitares, de gente armada, y decimos basta... y nosotros no llevamos armas sino que vamos al frente y nos paramos y hasta aquí nomás, no vas a pasar más. Ellos vienen con armas, han pegado a niños a mujeres, a mujeres embarazadas, nos han maltratado pero bueno esta es nuestra vida como campesinos y creemos que la lucha no ha terminado sino que recién ha arrancado. Nosotros desde el año 90 que seguimos esta lucha y para nosotros recién ha empezado y así donde vamos y donde quiera que estemos siempre vamos a decir estaremos en nuestra tierra, en nuestro lugar y moriremos y derramaremos nuestra sangre por todos los demás, si caemos, bueno, lo lamento, pero los demás compañeros sigan la lucha porque aunque a un compañero lo perdamos no nos vamos a bajonear, eso más nos hace la fuerza, mas nos sentimos capaces que podemos y podemos, tenemos muy grabado en nuestra mente, en nuestro corazón que podemos y bueno también tenemos grabado que la única lucha que se pierde es cuando se abandona